"Medidas para proteger
y potenciar el Valenciano de Elche"
Una lengua desaparece cuando la gente deja de hablarla.
En nuestro caso se han apuntado
dos razones fundamentales que inciden negativamente sobre el Valenciano
de Elche.
La primera es el proceso de sustitución del Valenciano
que se está haciendo en favor del castellano; fundamentalmente
por la presión social que ejerce el enorme número
de inmigrantes castellano-parlantes que se han instalado en nuestra
población, frente a la minoría de Valenciano-parlantes
autóctonos de Elche.
Y la segunda es la desnaturalización que el Valenciano
está sufriendo desde algunos sectores del sistema educativo,
que fomentan el aprendizaje de un Valenciano catalanizado que no
se corresponde con el habla natural y tradicional de los valencianos.
Si los ilicitanos valenciano-parlantes no hablamos en el Valenciano
de Elche a nuestros propios hijos desde su infancia (para que lo
aprendan de forma natural y sin esfuerzo), entonces estaremos "rompiendo
la cadena" o continuidad de nuestro idioma en todos nuestros
descendientes; los cuales aprenderán a hablar únicamente
en castellano, perdiendo para siempre su verdadera lengua materna,
legado histórico y esencia íntima de nuestras raíces
ilicitanas.
No servirá de nada que luego aprendan un Valenciano
catalanizado en la escuela, porque eso, lejos de recuperar nuestra
verdadera lengua valenciana, lo único que haría sería
terminar de rematar nuestro idioma al incorporar en el lenguaje
de nuestros hijos una lengua extraña, distinta a la que siempre
hemos hablado la gente de Elche.
Por tanto es preciso afrontar el problema de precariedad en
el que se encuentra nuestra lengua y de manera consciente y decidida
aplicar una serie de pautas que permitan la pervivencia de nuestro
idioma Valenciano. Aún a sabiendas que nuestra actitud pudiera
resultar chocante para muchos y que más que palabras de ánimo
pudieramos encontrar burla o cierto menosprecio subliminal, incluso
en personas cercanas a nuestro entorno.
Sugerencias
para evitar la desaparición del Valenciano:
1) El Valenciano es una lengua con los
mismos valores que cualquier otra.
Hay que desprenderse del prejuicio
de que el Valenciano es una lengua "inferior" o de menor
categoría que otras (incluyendo aquí tanto al castellano,
al catalán o al inglés). Las lenguas no son ninguna
mejor ni peor que otra. Normalmente este tipo de valoraciones despectivas
vienen por parte de una cultura colonizadora que pretende imponer
su lengua y costumbres a otra cultura sometida por la primera.
2) Desprenderse del prejuicio de que
el Valenciano de Elche es un Valenciano mal hablado.
Es común observar como algunas
palabras, expresiones o formas de hablar que utilizamos los ilicitanos
son distintas a otras que nos intentan introducir como "verdaderas"
valencianas. En general, estas formas particulares ilicitanas lejos
de ser elementos "impuros" de la lengua, son el resultado
de una evolución particular de la lengua en nuestra zona,
distinta a la que ha experimentado en otras partes de la Comunidad
Valenciana.
No resulta nada extraño que el Valenciano de
Elche posea palabras aragonesas o castellanas, ya que algunas de
éstas (no todas), fueron introducidas por los pobladores
de origen aragonés, navarro, o castellano que vinieron a
Elche en la Edad Media y de los que muchos ilicitanos también
son descendientes. La idea de que las tierras valencianas fueron
repobladas solo por catalanes es un mito, a la vez que una falsedad
histórica burdamente difundida hoy día por los que
quieren catalanizarnos.
3) Desprenderse del reparo de hablar
valenciano en lugares públicos o con desconocidos.
Es muy posible que la persona con
la que vayamos a iniciar una conversación sepa también
hablar en Valenciano (aunque de entrada nosotros no tengamos la
certeza de que ésto sea así). Si iniciamos la conversación
en Valenciano abriremos la posibilidad de usar nuestra lengua y
no perderemos nada ya que siempre nos quedará la opción
de utilizar el castellano si nuestro interlocutor no se expresa
en Valenciano.
4) Empezar poco a poco, con frases
cortas y escuchando más que hablando.
En los casos en los que no se tenga
ningún hábito de hablar en Valenciano, siempre se
puede empezar diciendo frases cortas, en plan informal, incluso
en conversaciones donde el idioma predominante sea el castellano.
Poco a poco y según se vaya ganando confianza y nuestro entorno
se vaya habituando a nuestras "rarezas" lingüísticas
se puede ir incrementando el uso de la lengua valenciana con aquellos
que nos puedan corresponder.
Igualmente es muy recomendable intentar mantener conversaciones
en el Valenciano de Elche con gente que sepamos que hace uso de
él habitualmente; siendo conveniente escuchar más
que hablar en los casos en que aún no poseamos la soltura
suficiente para hablarlo. Es aconsejable también intentar
"descubrir", aprender y utilizar aquellas palabras o expresiones
ilicitanas más "genuinas" que puedan estar siendo
desplazadas por "castellanismos" de uso reciente.
Muchas personas que hablan en castellano son de familia valenciano-parlante
"de toda la vida" a los que, desgraciadamente, se les
ha hablado desde pequeños en castellano. Es muy recomendable
cambiarse uno mismo el hábito lingüístico y comenzar
a hablar en Valenciano con todos aquellos familiares (tíos,
primos, etc...) que se expresen en este idioma. Al principio puede
dar un poco de "corte" y crearse una cierta confusión
en nuestros parientes. Pero al cabo de un par de ocasiones o tres
en las que mantengamos conversaciones en Valenciano con ellos, el
asunto dejará de ser chocante y será aceptado con
naturalidad.
Habrá quién nos pregunte a qué se debe
nuestro cambio de actitud. Contestarles que hoy día hablar
Valenciano es bueno para encontrar un puesto de trabajo es una forma
rápida de salir al paso si no se desea dar muchas explicaciones
a personas que quizás no entiendan otro tipo de razones más
personales.
5) No hablar en castellano si se puede
hablar en Valenciano.
En conversaciones donde se mezclen
valenciano-parlantes con otros que solo hablen en castellano pero
que entiendan el Valenciano, es positivo mantener nuestro hablar
valenciano con aquellos que nos puedan corresponder, alternándolo
con el castellano al dirigirnos a los que no hagan uso de la lengua
valenciana.
Sería deseable evitar que toda la conversación
derivase al castellano y fuese monopolizada por este idioma.
6) Indicar a nuestros hijos qué
es Valenciano de Elche y qué no lo es.
Es fundamental indicar a nuestros
hijos qué palabras o expresiones no pertenecen al Valenciano
propio de Elche, sino que lo son del catalán o del Valenciano
catalanizado que algunos sectores de la enseñanza inculcan
a nuestros hijos. Es recomendable animarlos a que no hagan uso de
tales "catalanizaciones" en su hablar cotidiano, lo que
favorecerá el mantenimiento de nuestra particular y verdadera
habla ilicitana.
7) Hablar a nuestros hijos siempre en
Valenciano.
Hay que concienciarse de que hay
que hablar a nuestros hijos en Valenciano desde el mismo día
de su nacimiento. Está demostrado experimentalmente que en
los primeros meses de vida el bebé aprende a reconocer la
sonoridad particular del idioma con el que se le habla (fonemas),
a la vez que desarrolla también las estructuras mentales
que le permitirán un aprendizaje mucho más sencillo
y fluido del idioma en cuestión.
Se puede dar el caso de que en el matrimonio solo uno de los
cónyuges tenga soltura o conocimientos para hablar en Valenciano,
en tal caso cabe plantearse la opción, más común
de lo que se cree, de hablarle uno en Valenciano y otro en castellano.
Es probable que algunas personas insinuen que el niño se
hará un lío, pero eso está totalmente en contra
de lo que la experiencia ha demostrado, ya que en estos casos el
niño aprende los dos idiomas con total naturalidad, sabiendo
discernir completamente cuando habla en uno u otro.
Probablemente hablar a nuestros hijos en Valenciano e inculcar
en ellos esta misma idea para con los suyos, es el asunto primordial
y fundamental para conseguir que nuestro idioma se mantenga vivo
pasando de una generación a la siguiente, algo que ha sucedido
a lo largo de siglos, gracias al uso que de la lengua hicieron nuestros
antepasados ilicitanos.
Para concluir, repitir una vez más
que, solo HABLANDO en Valenciano de Elche y fomentando su uso habitual
en cualquier situación podremos evitar que desaparezca. Trasmitirlo
oralmente a las generaciones siguientes para que ellas a su vez
adopten la misma actitud, es fundamental.
Escribir Valenciano bajo una normativa correcta es deseable.
Pero escribirlo sin hablarlo podría conducirnos a que el
Valenciano acabase siendo una "lengua muerta" como el
latín.
Por tanto, HABLAR VALENCIANO DE ELCHE es la mejor forma de
mantener viva nuestra lengua materna ilicitana.